Resumen.
La crisis de salud de los Estados Unidos tiene que ver tanto con la mano de obra como con el dinero. En los próximos 15 años, los expertos predicen un déficit de 800 000 enfermeras y 200 000 médicos, y el sistema educativo estadounidense no es adecuado para cubrir el vacío. A medida que la oferta de cuidadores disminuya, la demanda aumentará. Por un lado, hay 80 millones de baby boomers que serán personas mayores en 2015, y las personas mayores sufren una mayor incidencia de enfermedades crónicas. Gracias a las mejoras en los cuidados intensivos, más de estas personas mayores sobrevivirán si sufren ataques cardíacos, por ejemplo, pero los supervivientes seguirán padeciendo enfermedades cardíacas crónicas. Al mismo tiempo, la obesidad y la hipertensión son epidémicas. «Estamos analizando tres temas diferentes que se están convirtiendo en una tormenta perfecta», afirma Robert Ludlow, director de proyectos de transformación de GE Healthcare. «Este es un tema que mantiene despiertos por la noche a la alta dirección de GE».