En los negocios, hay una brecha de velocidad: es la diferencia entre la importancia que los líderes de una empresa dicen que es la velocidad para su estrategia competitiva y la rapidez con la que la empresa se mueve realmente. Esa brecha es significativa independientemente de la región, el sector, el tamaño de la empresa o el énfasis estratégico. Las organizaciones que temen perder su ventaja competitiva dedican mucho tiempo y muchos recursos a buscar formas de acelerar el ritmo.