El sesgo retrospectivo (la creencia irracional de que los resultados del pasado eran predecibles) es un fenómeno psicológico bien entendido. Nuestra investigación sugiere que este sesgo se está haciendo más fuerte, gracias en gran medida a la abundancia de información visual, que incluye recreaciones y simulaciones. Pero al medirlo, también descubrimos su casi opuesto, lo que llamamos efecto de propensión: La visualización también puede, en determinadas circunstancias, hacer que las personas confíen demasiado en los resultados de los acontecimientos inminentes.