SKIP TO CONTENT

Columna: Cuando no debe escuchar a sus críticos

Aviso: Traducido con el uso de inteligencia artificial; puede contener errores. Participe en esta encuesta para hacernos llegar sus comentarios y obtenga información en las preguntas frecuentes.
Read in English

Hace seis años, dos socios y yo abrimos un pequeño negocio de comida para llevar. La tienda fue idea suya y fue inteligente: nadie en las cercanías ofrecía comidas preparadas de alta calidad. El negocio (que no mencionaré porque mis socios prefieren mantenerse alejados del centro de atención) ha ido bien. A muchos clientes les encanta nuestra comida. Pero si se conecta a Internet, podría pensar lo contrario.

A version of this article appeared in the June 2011 issue of Harvard Business Review.

Partner Center