
A nadie le gusta fracasar. Y aunque todos conocemos la importancia de aprender de los errores, tanto a los individuos como a los equipos puede costarles recuperarse de las grandes meteduras de pata. Ya se trate de un proyecto que no cumplió sus objetivos o de un plazo importante que todos incumplieron, ¿qué puede hacer para ayudar a sus empleados a recuperarse? ¿Cómo puede ayudarles a ver la experiencia como una oportunidad de crecimiento y no como el beso de la muerte?