
Resumen.
La certeza moldea profundamente nuestro comportamiento. Cuanto más seguros estemos de una creencia -independientemente de su corrección objetiva- más duradera será y mayor será su influencia en lo que hacemos. A lo largo de docenas de estudios que abarcan más de dos décadas, los psicólogos sociales y del consumidor han demostrado que las personas que están seguras de sus creencias son más propensas a comprar, compran antes y gastan más. Son más propensas a firmar peticiones y a votar. Están más dispuestas a expresar sus opiniones, respaldar productos, defender causas e intentar persuadir a los demás para que adopten sus puntos de vista. Son más capaces de resistir los ataques a sus propias creencias y más proclives a desafiar a sus oponentes.