
No es ningún secreto que gran parte de la infraestructura de EE.UU. necesita desesperadamente reparaciones o modernización, y que muchas ciudades luchan por satisfacer la demanda de infraestructuras y viviendas asequibles. Tampoco es controvertido argumentar que cualquier inversión en infraestructuras debe sacar más partido de cada dólar invertido, aumentando la productividad del sector de la construcción.