
Larry Washburn/Getty Images
Resumen.
En un mercado global competitivo, las carreras de ciencias, tecnología, ingeniería y matemáticas (STEM, por sus siglas en inglés) continúan su meteórico ascenso en importancia estratégica, lo que hace que la largamente documentada fobia a las matemáticas en Estados Unidos sea más que nunca un lastre. Si los estudiantes con aptitudes matemáticas rehúyen las carreras que implican cálculo y computación, eso debilita la mano de obra estadounidense y perjudica su posición en una economía global.