
Resumen.
En la última década, los costes y las consecuencias de las ciberinfracciones han crecido de forma alarmante. Las pérdidas financieras y económicas totales del ataque WannaCry de 2017, por ejemplo, se estimaron en 8.000 millones de dólares. En 2018, Marriott descubrió que una brecha en el sistema de reservas de su filial Starwood había expuesto potencialmente la información personal y de tarjetas de crédito de 500 millones de huéspedes. Los hackers parecen ser cada vez más eficaces. Pero en nuestra experiencia como asesores de clientes de todo el mundo, hemos descubierto otra razón por la que las empresas son tan susceptibles a las amenazas de los piratas informáticos: No conocen ni comprenden sus ciberriesgos críticos, porque están demasiado centradas en sus vulnerabilidades tecnológicas.