
Tim Bower
Una razón muy citada por la que más mujeres ejecutivas no ascienden a puestos de alta dirección es su falta de acceso a las redes informales de la organización y de la industria. Algunos culpan a los prejuicios inconscientes: los hombres de alto rango conectan más fácilmente con otros hombres. Otros citan las obligaciones profesionales y personales, desde las tareas domésticas de la oficina hasta la crianza de los hijos, que recaen desproporcionadamente en las mujeres, dejándoles menos tiempo para desarrollar relaciones profesionales.