Evitamos activamente la información que puede ayudarnos

Fuente de la imagen/Getty Images
Emily Ho, de la Universidad Northwestern, y dos investigadores principales preguntaron a más de 2.300 participantes en una encuesta si les gustaría recibir diversos tipos de información que podrían serles útiles, como por ejemplo cómo estaban sus cuentas de jubilación en comparación con las de sus compañeros, qué pensaban los oyentes de un discurso que había pronunciado recientemente y cómo calificaban sus compañeros de trabajo sus puntos fuertes y débiles. El equipo descubrió que los encuestados optaban por no hacerlo el 32% de las veces, por término medio. La conclusión: Evitamos activamente la información que puede ayudarnos.