Para una transformación ágil, elija a las personas adecuadas

Resumen.
Creada por un grupo de desarrolladores de software en 2001, la metodología ágil, que ayuda a los equipos de proyecto a alcanzar rápidamente los objetivos en entornos rápidamente cambiantes o imprevisibles, se utiliza ahora ampliamente en todas las organizaciones. Pero querer ser ágil y serlo son dos cosas distintas. Nuestra investigación, que analizó las iniciativas ágiles de decenas de empresas a lo largo de varios años, revela que muchas a gran escala no sólo no alcanzan sus objetivos, sino que además generan disrupciones en el seno de una organización. Una iniciativa mal gestionada puede incumplir plazos críticos, ralentizar el desarrollo del producto y provocar el agotamiento del personal, la pérdida de talentos clave y luchas internas entre los equipos. En una encuesta que realizamos a 112 empresas, casi el 90% informó de que había tenido dificultades para poner en marcha transformaciones ágiles en toda la organización, incluso después de haber tenido éxito con proyectos iniciales a pequeña escala.